Un informe de Deloitte Touche Tohmatsu Limited publicado a principios de este año, indica una serie de factores que serán cruciales para definir el perfil del consumidor del año 2020.
La crisis financiera mundial y el emerger de nuevas potencias económicas fuerzan el replanteo de la estructura de la economía mundial y los roles que tengan las actuales y nuevas potencias en el próximo decenio.
Si a esto le añadimos la crisis medio ambiental, el auge de la tecnología y la expansión de las redes sociales y el comercio electrónico, podemos esperar que el panorama para los próximos años sea bastante diverso al actual, no sólo en términos de economía mundial, sino también en cambios a nivel personal y social de los individuos.
- Nuevas clases medias en los mercados emergentes
- La edad de los consumidores
- Cambios en la alimentación mundial
- La sustentabilidad como realidad
- Comunicación y socialización
Alinear valores
Hacia 2020 los valores y creencias del consumidor promedio estarán determinadas en las limitaciones, en el endeudamiento, en el consumo, en la producción de alimentos y energía, en el consumo de agua. Los consumidores buscarán mejores propuestas de valor, en productos sustentables y ofertas responsables con el medio ambiente.
Las empresas deberán llevar adelante una eficiente gestión de sus marcas y en el caso de que se lancen al exterior para incursionar en nuevos mercados emergentes, deberán invertir en la redefinición de sus productos para adaptarlos a los requerimientos de los casi dos mil millones de individuos en las nuevas clases medias hacia el 2030.
De este modo es cómo los consumidores en los mercados emergentes serán quienes provocarán los mayores cambios en el portfolio de marcas y negocios de las empresas.
Dirigir el consumo sustentable
Las empresas deben adoptar una actitud proactiva hacia la sustentabilidad,ofreciendo información útil para que los consumidores tomen decisiones de compras sustentables. En muchos casos será el rol de las empresas comunicar qué es y qué no es sustentable, de ese modo sintonizando eficazmente con los nuevos consumidores.
La conveniencia será un factor determinante del consumo sustentable, ya que si las propuestas sustentables no son fácilmente aplicables, convenientes y presentan una mejor opción, aún los consumidores más comprometidos con el medio ambiente no las adoptarán por verlas como dificultosas o imprácticas.
Asimismo, el precio de los productos sustentables no tiene por qué ser superior a los de los no sustentables. Una racionalización de SKUs (unidades de stock), es decir una reducción de variantes innecesarias de productos, empaques menos complejos, eliminación de versiones extra grandes para minimizar los desperdicios y a su vez fomentar el consumo responsable son algunos medios para acotar los costos.
La sustentabilidad debe ser vista como la óptica para la innovación, la creación de valor, el crecimiento económico y la adaptación inteligente al nuevo contexto de los negocios.
No obstante, las organizaciones no podrán fomentar el consumo sustentable sin el apoyo de los gobiernos y estamentos de poder político, quienes a través de regulaciones y normas establezcan un nuevo orden legal que favorezca la adopción de prácticas sustentables.
Ir donde el consumidor va
Antes de internet y el comercio electrónico, los consumidores iban a las tiendas a comparar y elegir sus compras. Hoy en día pueden ver un artículo en una revista, tomarles una foto con su teléfono celular, utilizar alguna aplicación para obtener características del mismo, buscarlo en Google para más información, consultar blogs y foros de discusión para sondear opiniones, buscar información acerca de la empresa que lo fabrica, averiguar el punto de venta más cercano, comprarlo, tomarse una foto luego de haberlo comprado, subirlo a su blog para que sus amigos lo comenten, enviar un tweet sobre su experiencia con el producto, hacerse fan de la empresa que lo vende o lo fabrica en Facebook para recibir nuevas ofertas.
En cualquier punto de esta travesía de compras, las empresas y sus productos pueden fallar. Es indispensable para el éxito que las organizaciones comprendan los nuevos patrones de comportamiento de consumo que los individuos adopten.
Cuidar al cliente interno
El modo más sencillo para sintonizar con los consumidores es a través de sus empleados. Los empleados socializan entre sí, con amigos y otros consumidores y al hacerlo transmiten no sólo información interna sobre la empresa para la que trabajan sino también sobre sus sensaciones y vinculaciones con la misma.
Si la empresa no puede relacionarse positivamente con sus mismos empleados difícilmente lo logrará con sus clientes. Considerar a sus colaboradores como embajadores de sus marcas es una estrategia inteligente y saludable que no puede más que beneficiar a las compañías.
No hay dudas que los cambios en la próxima década serán drásticos. Los consumidores no sólo están cambiando sino que lo hacen de un modo muy veloz. Sin embargo, las organizaciones que se sitúen a sí mismas en el camino del cambio, vinculándose de modo ágil y atento con sus grupos de interés, tendrán la posibilidad de mantenerse relevantes e interesantes para los consumidores y bien posicionadas en el mercado.









